COLT nos describe los diferentes tipos de aireadores y sus prestaciones para poder escoger la mejor opción para cada edificio.

En los últimos años, nuestra sociedad ha tendido hacia un consumo más responsable en su día a día y a implementar unas políticas medioambientales más sostenibles con el planeta. En el diseño de los exutorios para un edificio o instalación industrial ha ocurrido lo mismo y siempre se intenta que sean eficientes energéticamente, favoreciendo, de esta manera, el uso de los recursos energéticos de una manera racional y contribuyendo a un ahorro energético. Nuestros equipos deben basarse en la innovación y en una tecnología que aporte mayor valor en eficiencia energética, dotando a los mismos de un buen aislamiento térmico y un aumento de la estanqueidad al aire.

En un principio, cuando definimos los componentes de un Sistema de Control de Temperatura y Evacuación de Humos (SCTEH) puede parecer que todas las tipologías de aireador son adecuadas para todos los proyectos, ya que la norma general es que los aireadores alcancen la superficie aerodinámica requerida para evacuar los humos en caso de incendio. Sin embargo, cada uno de los aireadores cuenta con una serie de prestaciones que es interesante conocer a la hora de elegir la mejor opción para cada edificio. Algunas de las prestaciones que se describen a continuación y que están reflejadas en su Declaración de Prestaciones, han sido ensayadas en laboratorio como parte de las pruebas por las que deben pasar los aireadores, de acuerdo con la norma UNE EN 12101-2.

 

  1. Transmitancia térmica: Los aireadores, tanto si se instalan en cubierta como en fachada, deben estar fabricados con materiales de primera calidad, aislamiento específico o incluso rotura de puente térmico; es muy importante conocer si necesitan alcanzar ciertos valores de transmitancia térmica para cumplir con los valores límite de los cerramientos. Este será el caso, por ejemplo, de aquellos edificios en los que se aplique el CTE DB HE1 para la limitación de la demanda energética o en los que se quiera obtener una certificación energética específica: LEED, BREEAM, etc.

 

 

  1. Permeabilidad al aire: Igual que en el primer punto, los valores de permeabilidad al aire son relevantes a la hora de vigilar la limitación de la demanda energética de un edificio, o el cumplimiento de ciertos puntos de las certificaciones energéticas. En estos casos, será necesario contar con un aireador que aporte la mayor estanqueidad posible como ocurre en ciertos establecimientos industriales en los que se llevan a cabo procesos que requieren de una alta calidad de aire interior como es el caso de la industria alimentaria o la farmacéutica.

 

  1. Atenuación acústica: Los aireadores más indicados en proyectos como cajas escénicas, teatros, auditorios o lugares en los que sean necesarias unas prestaciones acústicas elevadas son aquellos que minimizan las entradas de aire en posición cerrada y que disponen del aislamiento acústico adecuado.

 

 

  1. Iluminación natural: Los equipos que dejan pasar la luz natural deberán cumplir con los valores de espesor, composición, factor solar, índice de transmisión… independientemente del tipo de material, que puede ser vidrio o policarbonato por poner dos ejemplos de materiales translúcidos.

 

  1. Ventilación natural: Para la ventilación natural es necesario que la instalación y los accionamientos sean adecuados y se hayan dimensionado correctamente. Es muy importante, así mismo, que en la Declaración de Prestaciones del aireador se pueda leer que ha sido ensayado con las maniobras adicionales que se requieren para poder utilizarlo en modo ventilación.

 

 

  1. Cargas de nieve, viento y bajas temperaturas: En función de la localización del proyecto, el aireador tendrá que cumplir con unas cargas externas u otras que tendrá que vencer en el caso de que este se abra en caso de incendio. Todas ellas deberán estar reflejadas en la Declaración de Prestaciones del equipo después de haber pasado los ensayos correspondientes en el laboratorio según la UNE EN 12101-2. Además, cabe recordar que el equipo deberá permanecer abierto sin aporte continuo de energía externa y que en ningún caso podrá ser activado solamente mediante dispositivo termofusible. Este mecanismo ofrece un extra de seguridad que complementará al accionamiento centralizado desde un cuadro de control.

 

Por lo tanto, podemos concluir que no todos los aireadores son óptimos para todos los proyectos. Como hemos podido observar, si tenemos que instalar un SCTEH en una nave industrial seguramente nos interesará un aireador que permita la ventilación natural, ya que en este tipo de espacios industriales es muy importante la renovación del aire. Mientras que si nos encontramos con una industria farmacéutica o alimentaria priorizaremos que nuestro aireador goce de una buena transmitancia térmica y estanqueidad al aire, ya que en estos lugares es muy importante la calidad del ambiente interior y mantener una temperatura controlada. Por último, si el proyecto que tenemos entre manos es un teatro, un pabellón o polideportivo o un edificio arquitectónico donde es muy importante contrarrestar las fuentes de ruido procedentes del exterior, entonces priorizaremos un aireador que cuente con una buena atenuación acústica.

El futuro de la edificación requiere de desarrollo e innovación en cada uno de nuestros equipos para ofrecer al cliente, cada vez más comprometido con el medioambiente, el producto que mejor se adapte a las necesidades de la nave industrial o edificio