La empresa CASMAR destaca la crítica importancia de las salidas de emergencia en espacios como hoteles y estaciones, haciendo énfasis en casos reales, como la tragedia de Alcalá 20, en Madrid. Introduce la norma UNE-EN 13637, que engloba la certificación de productos para asegurar la evacuación y controlar su uso indebido, así como disponer de una certificación integral, que incluye la instalación y el mantenimiento.

 

En espacios como hoteles, estaciones, aeropuertos, discotecas o salas de baile, hospitales y residencias, entre otros, existen salidas de emergencia con la finalidad de poder evacuar en caso de alarma. Estas salidas, no obstante, deben estar bloqueadas de forma habitual para prevenir accesos indebidos o indeseados. Con el fin de bloquear dichas puertas, se suelen usar herramientas como electroimanes, pulsadores de desbloqueo y barras antipánico, entre otros.

El problema, que ha dado lugar a tragedias como la de la discoteca Alcalá 20, en Madrid, en la que fallecieron 81 personas en un incendio, es que, con el fin de no permitir accesos indeseados, se llega a inutilizar las puertas. Esta decisión supone un elevado riesgo en caso de emergencia.

A parte del caso extremo de inutilizar las puertas, se han detectado otros casos en los que se hace un mal uso del control de estas salidas de emergencia, tales como electroimanes que no se desbloquean en situaciones de emergencia o elementos que no funcionan. Consecuentemente, estas medidas no permiten el uso de la salida de evacuación al dejar, de facto, la puerta en la misma situación que si se colocara un candado.

 

 

Debido al peligro obvio que ello representa, se decidió abordar una norma que contemplara la certificación de todos los productos que intervengan de forma eléctrica y mecánica sobre una puerta de emergencia situada en un recorrido de evacuación.

La norma UNE-EN 13637 es una excelente solución para garantizar la evacuación en caso de emergencia, bien sea un incendio o cualquier otro tipo de amenaza. Asimismo, permite controlar el uso indebido por parte del propio personal y ayuda a gestionar las rutas de circulación de personal de seguridad y visitas.

¿Cuándo entra en vigor la norma?

Esta norma se publicó, inicialmente, en 2016. En la última revisión del Código Técnico de la Edificación (Real Decreto 732/2019, en el que se modifica el Código Técnico de la Edificación), que entró en vigor en 2020, se incluyó la norma UNE-EN 13637:2016 al DB-SI, para puertas en recorridos de evacuación. Por lo que es de obligado cumplimiento.

Obligatoriedad de equipos electrónicos en puertas de emergencia

No existe obligatoriedad para colocar un control electrónico en una puerta de emergencia, sino que se suele hacer, como medida de prevención de usos indebidos de la puerta (control de accesos / anti intrusión).

Antes de nada, es necesario definir los conceptos de emergencia y pánico. A grandes rasgos, se diferencian según el número de personas que tengan que salir por una puerta de emergencia.

    • Emergencia: Área no pública. Pocos usuarios y habituales de la instalación. Se permite la salida mediante manilla (certificada EN179 para puertas de emergencia controladas mecánicamente). Reflejado en el Plan de Autoprotección.
    • Pánico: Área de pública concurrencia. Es una salida de emergencia donde el aforo puede ser considerablemente alto, los usuarios no son habituales y lógicamente ante una incidencia, puede generarse una situación de pánico masivo, como pudiera ser un centro comercial, estadio de futbol, auditorio, etcétera. Se permite la salida mediante barra antipánico (certificada EN1125 para puertas de emergencia con posible situación de pánico controladas mecánicamente)

 

Imagen 1. Esquema con las diferentes posibilidades técnicas y regulaciones para puertas de emergencia.
Fuente: Ángel Olleros.

 

 ¿Qué conlleva la norma para los equipos electrónicos?

La norma EN 13637 permite garantizar la apertura mecánica de la puerta de emergencia de forma fácil e intuitiva, siguiendo las normas EN 1125 y EN 179, según proceda. Además, permite, también, tener un control electrónico. La norma establece que un sistema electrónico para puertas de emergencia no puede consistir en un control electrónico único, sino que debe constar de un sistema de maniobra doble: control mecánico y electrónico.

No es necesario cambiar los dispositivos existentes a nivel mecánico, siempre y cuando cumplan con las normas EN 179 o EN 1125, pero no se puede adaptar ningún dispositivo electrónico. Es decir, no son válidos ni electroimanes ni cerraduras eléctricas sin certificar. Todos los dispositivos electrónicos deberán estar certificados según la norma EN 13637.

Todos los componentes del sistema de control y bloqueo (actuadores, retenedores y controladores) deben estar certificados como componente de un único sistema según la EN 13637. Además, la norma establece los siguientes requisitos:

    • Desbloqueos automáticos garantizados ante ausencia de corriente eléctrica o ante una alarma de detección de incendio;
    • Garantía del sistema de que no existan efectos negativos sobre las funciones de liberación en caso de emergencia, tales como incompatibilidades;
    • Tolerancia de un solo fallo;
    • Amplias posibilidades de integración con sistemas de detección de incendio, con sistemas de alarma, controles de acceso y puestos de vigilancia y/o control; y
    • Bloqueo permitido únicamente con vigilancia local y atención 24/7.

Estos pulsadores o sistemas de puertas de emergencia engloban ahora muchas funciones que antes estaban separadas en varios dispositivos, con lo que se establece una menor posibilidad de fallo en el sistema al reducirse la cantidad de dispositivos permitidos.

Certificado de instalación

La norma UNE-EN 13637 obliga a certificar no solo el producto, sino también la instalación y su mantenimiento, obligando a disponer de una certificación integral que vincula la funcionalidad del sistema con la persona que lo instala y mantiene.

La certificación reparte responsabilidades entre fabricante, certificador y empresa en la inspección del correcto funcionamiento de los dispositivos, teniendo en cuenta tanto al sistema como a su entorno construido (actuador, inicializador, cierre eléctrico, control, puerta y equipamiento de puerta).

La certificación de la instalación debe ser realizada por el instalador, o bien, en su defecto, por el fabricante. Para recibir una certificación como instalador es preciso recibir la formación indicada por el propio fabricante.