Ciclo de entrevistas
Quién es quién en el Clúster de Seguridad Contra Incendios
Xènia López
Xènia López es CEO de PREFIRE, una empresa con más de tres décadas de trayectoria en el sector de la protección contra incendios, especializada en ingeniería, instalación y mantenimiento de sistemas de PCI y en el desarrollo de soluciones para proyectos complejos y entornos críticos. Vinculada al sector desde pequeña por tradición familiar, ha construido su trayectoria profesional en ámbitos como el desarrollo de negocio, la internacionalización y la dirección empresarial, hasta asumir plenamente el liderazgo de PREFIRE en 2022. A lo largo de estos años también ha vivido de cerca la transformación de un sector que, aunque ha avanzado en la incorporación de mujeres, todavía tiene camino por recorrer en este ámbito. PREFIRE, empresa socia fundadora del CLÚSIC, mantiene una estrecha vinculación con el Clúster desde sus inicios. En la actualidad, Xènia López es tesorera de la Junta Directiva y participa activamente en la Junta, en los grupos de trabajo y en diferentes iniciativas del CLÚSIC. En esta entrevista, comparte su visión sobre el futuro de PREFIRE y del sector de la seguridad contra incendios y pone el foco en algunos de sus principales retos: la necesidad de recuperar y poner en valor el oficio, formar e incorporar nuevo talento, impulsar una mayor especialización y garantizar la transmisión del conocimiento a las nuevas generaciones.
Háblanos un poco de ti, quién eres, tu formación y los hitos profesionales que quieras destacar.
Crecí escuchando hablar de incendios en casa. Supongo que cuando tu padre funda una empresa de protección contra incendios es difícil que el sector no acabe formando parte también de tu vida.
Profesionalmente, sin embargo, siempre he intentado construir mi propio recorrido. Durante muchos años mi faceta más visible ha estado vinculada a INTISI, especialmente en desarrollo de negocio, internacionalización y relación con clientes, ingenierías y partners. Pero esta es solo una parte de la historia. En paralelo, siempre he estado vinculada a la dirección de PREFIRE, codirigiendo la organización con mi padre y participando en las decisiones y en la evolución de la empresa.
En 2022, a raíz de su enfermedad, tuve que asumir plenamente las funciones de dirección. Fue un cambio importante, personal y profesionalmente, pero prefiero explicarlo como lo que fue: un cambio en el nivel de responsabilidad dentro de un proyecto que ya conocía, no un punto de partida.
También he construido este recorrido como mujer en un sector que, especialmente cuando empecé, era mucho más masculino que hoy. Nunca he querido que esto me definiera profesionalmente —primero soy una profesional y quiero que se me valore por lo que hago—, pero tampoco creo que debamos ignorarlo. Si hoy hay más mujeres ocupando espacios técnicos, operativos, comerciales o de dirección, es una buena noticia. Y todavía necesitamos muchas más.
Con los años he ido construyendo mi propia manera de dirigir: escuchando mucho, preguntando, tomando decisiones, equivocándome también y rodeándome de personas que saben mucho de lo que hacen. Porque dirigir una empresa técnica no significa ser quien más sabe de todo. Significa saber dónde tenemos el conocimiento, hacerlo crecer, conectar personas y conseguir que la organización sea capaz de tomar buenas decisiones.
Hoy soy CEO de PREFIRE y afronto esta etapa con mucho respeto por lo que se ha construido durante todos estos años, y con la mirada puesta en el futuro. Mi reto es dar continuidad a todo este legado, hacerlo evolucionar y continuar construyendo sobre una base sólida.
¿Cuál es la actividad principal de la entidad en la que trabajas y qué te gustaría destacar de ella?
Podría responder que PREFIRE es una empresa especializada en protección contra incendios, pero nos quedaríamos bastante cortos.
Lo que hacemos, en realidad, es ayudar a tomar decisiones en proyectos en los que equivocarse puede tener consecuencias importantes. Trabajamos en ingeniería, instalación y mantenimiento de sistemas de PCI, con una especialización importante en proyectos complejos, entornos críticos, control de humos, sectorización y soluciones que muchas veces no son estándar.
Hay proyectos en los que aplicar la normativa es relativamente directo. Y hay otros en los que es necesario entender el edificio, la actividad, el riesgo, las personas y la operativa antes de proponer una solución. La normativa es imprescindible y es el punto de partida. Pero también necesitamos experiencia y criterio técnico para saber cómo aplicarla correctamente a cada realidad.
Esta manera de entender la protección contra incendios define bastante bien a PREFIRE: pensar bien antes de actuar.
¿Cuáles son los objetivos empresariales que tenéis definidos para los próximos años?
Crecer, sí. Pero no crecer de cualquier manera.
Queremos consolidar PREFIRE como una empresa cada vez más sólida técnicamente, especialmente en proyectos complejos y entornos críticos. Esto implica continuar invirtiendo en conocimiento, tecnología, digitalización y mejora de procesos.
Pero una de mis prioridades es la organización y las personas. Venimos de una empresa con tres décadas de experiencia y tenemos mucho conocimiento acumulado. Ahora debemos conseguir que este conocimiento circule, que no dependa únicamente de determinadas personas, incorporar nuevo talento y dar espacio para que las personas asuman responsabilidades y puedan crecer.
Y aquí también tenemos que abrir la mirada. Si el sector dice que necesita talento, debemos ser capaces de atraer perfiles diferentes, nuevas generaciones y también más mujeres a posiciones en las que todavía hoy tienen poca presencia, especialmente en determinados ámbitos técnicos y operativos. No lo veo solo como una cuestión de inclusión. Es también una cuestión de competitividad y de futuro.
No quiero reinventar PREFIRE. Quiero que seamos capaces de hacer evolucionar todo lo que ya sabemos hacer bien y preparar la organización para los próximos años.
¿Cuánto tiempo hace que estáis asociados al CLÚSIC y en qué grupos de trabajo participas? ¿Recuerdas qué os motivó a asociaros?
PREFIRE forma parte del CLÚSIC desde sus inicios. Somos socios fundadores y nuestra vinculación siempre ha ido más allá de ser simplemente una empresa asociada.
Mi padre fue presidente y, desde PREFIRE, diferentes personas del equipo hemos participado activamente a lo largo de los años en la Junta, grupos de trabajo, jornadas y diferentes iniciativas del Clúster.
En mi caso, esta vinculación también viene de lejos. Hace muchos años que participo activamente tanto en grupos de trabajo como en la Junta Directiva, de la que actualmente soy tesorera. Por tanto, he tenido la oportunidad de vivir bastante de cerca la evolución del Clúster y también del propio sector.
Para nosotros, el CLÚSIC nunca ha sido solo un lugar al que acudir para buscar información o visibilidad. Lo hemos entendido como un espacio en el que participar, aportar y también asumir responsabilidades.
El motivo que nos llevó a formar parte de él continúa estando plenamente vigente: este sector necesita espacios en los que fabricantes, instaladores, ingenierías, organismos de control, Bomberos, Administración y el resto de agentes podamos sentarnos en la misma mesa. No siempre tenemos la misma visión —y mejor que sea así—. Contrastar, debatir e incluso discrepar forma parte del proceso.
¿Qué os aporta el CLÚSIC como empresa? ¿Y vuestra empresa al CLÚSIC?
Una de las cosas que más valoro del CLÚSIC es precisamente esta capacidad de contraste.
Hace muchos años que participo y una cosa que he aprendido es que ninguno de nosotros tiene toda la visión. Un mismo problema puede ser muy diferente visto desde una ingeniería, un instalador, un fabricante, un organismo de control, Bomberos o la Administración.
Poner estas miradas en la misma mesa nos obliga a escuchar, cuestionarnos y entender mejor la realidad del sector.
Y creo que PREFIRE aporta lo mismo que ha intentado aportar desde sus inicios: implicación, experiencia, especialización técnica y realidad de proyecto. Participamos con diferentes personas del equipo porque también nos interesa que el conocimiento y la representación no recaigan siempre en una única persona.
Esta es una manera de entender las asociaciones en la que creo mucho: si formas parte de una entidad, tienes que participar. No solo estar.
Y hay una idea del CLÚSIC que después de todos estos años sigo valorando especialmente: competir en el mercado no es incompatible con colaborar para mejorar el sector.
¿Dónde crees que el sector de la seguridad contra incendios tiene más margen de mejora?
Hay una palabra de la que quizá hablamos poco: oficio.
Tenemos un sector cada vez más tecnificado, con sistemas más sofisticados y proyectos más complejos, pero al mismo tiempo estamos perdiendo especialización en determinados perfiles, especialmente en el ámbito operativo. Y esto me preocupa.
Podemos tener una gran ingeniería y una magnífica solución sobre el papel, pero después necesitamos personas que sepan ejecutarla bien. Profesionales que conozcan el producto, entiendan qué están instalando, detecten cuándo algo no es correcto y tengan criterio fruto de la formación y de la experiencia.
Este conocimiento también es tecnología. Y también es talento.
Creo que debemos volver a dar valor al oficio, profesionalizarlo todavía más y convertirlo en una opción atractiva para las nuevas generaciones. Cuando imaginamos determinados oficios técnicos todavía tendemos a imaginar un perfil muy concreto. Si realmente tenemos un problema de talento, quizá también debamos ampliar este imaginario.
Necesitamos más jóvenes, más formación profesional, más especialización y, por qué no, más mujeres en ámbitos en los que tradicionalmente casi no ha habido.
¿Cuáles crees que son los retos más importantes a los que se enfrenta el sector de la seguridad contra incendios?
Tenemos muchos. Cambian los edificios, los materiales, las formas de construir, las tecnologías, el almacenamiento de energía y los riesgos. Y la protección contra incendios tendrá que seguir evolucionando con esta realidad.
Pero si pienso en los próximos años, hay dos retos que para mí son especialmente importantes: conocimiento y talento.
Necesitamos especialización en todos los niveles: ingeniería, instalación, mantenimiento, puesta en marcha… Y necesitamos ser capaces de transmitir el conocimiento de las personas que llevan muchos años en este sector a las que se están incorporando.
Hay conocimientos que no se aprenden solo en una norma, en un manual o en una formación. Se aprenden trabajando al lado de alguien que tiene oficio, preguntándole por qué lo hace de una determinada manera, probando, equivocándose y acumulando experiencia. Si este conocimiento no se transfiere, lo perdemos.
Por eso, hablar de talento no es solamente hablar de captar personas. Es formarlas, especializarlas, acompañarlas, darles oportunidades y dar valor a su profesión para que quieran quedarse y crecer dentro del sector.
La tecnología, la normativa y la innovación serán imprescindibles, pero detrás de todas ellas seguirán estando personas que deben saber qué están haciendo y por qué.
La protección contra incendios tiene, además, una particularidad que me gusta recordar: cuando funciona bien, normalmente no es noticia. Y está bien que sea así.
Nuestro trabajo ocurre mucho antes: entender, analizar, formar, ejecutar bien, comprobar y decidir. Porque cuando ocurre algo, ya es demasiado tarde para empezar a pensar qué deberíamos haber hecho.