DETNOV profundiza sobre como el tratamiento de los datos, mediante la tecnología y con la utilización de la nube, es, y será, un gran aliado en la protección contra incendios.

 

La necesidad de las plataformas de servicios y la gestión de datos

Todavía hoy, gran parte de los sistemas de detección y alarma permanecen aislados. Bien son sistemas antiguos que no son capaces de proveer información de detalle o son sistemas modernos que se instalaron y se utilizan según los mismos criterios que aquellos más arcaicos.

Resulta incomprensible y resulta difícil de aceptar que, en un mundo hiperconectado, donde se prestan servicios de todo tipo altamente críticos por internet, la mayoría de los sistemas de detección permanezcan en silencio.

Sin lugar a duda, los sistemas de detección y alarma generan abundancia de datos. Estos datos permiten facilitar un análisis predictivo anticipando la posibilidad de fallo y proveyendo información de valor al usuario o al mantenedor. Aplicando inteligencia a esta base de datos es posible reducir los desplazamientos que los técnicos deben realizar para mantener los equipos en servicio y, por supuesto, asegurar el rendimiento y la continuidad de la protección que proveen los sistemas de detección y alarma.

Es plausible que, en un futuro probable, un servidor en la nube recoja información multisensorial de los edificios y esta sea analizada considerando multitud de factores cambiantes para determinar con alta fiabilidad si existe un incendio, avisando a los servicios de emergencia, ocupantes o personal interno. Esto permitiría también proveer de inmediato, información precisa de la ubicación, accesos, la evolución del incendio o la presencia de ocupantes.

Entretanto esta transición no se completa, es preciso que los sistemas de detección y alarma se conecten con los medios que ya ofrece la tecnología actual. Los fabricantes deben ampliar las capacidades de conectividad y servicios para que mejore sistemáticamente la disponibilidad de los sistemas de detección y alarma de incendios. Al mismo tiempo, esto tendrá un impacto inmediato en la reducción de la huella de carbón por la optimización de los desplazamientos.

Estos sistemas conectados facilitarán también la transparencia y será fácilmente auditable el desempeño de las acciones realizadas, así como los tiempos de ejecución. También serán absolutamente trazables las acciones ejecutadas por el usuario o propietario con la finalidad expresa de mantener la protección de los ocupantes.  El usuario tendrá el control de su instalación y será más consciente de las acciones a realizar o de cómo y que trabajo realiza su proveedor de mantenimiento.

Los servicios en la nube pueden también reducir las necesidades de inversión para el usuario, ya que este no tendrá que invertir en hardware, ni en el desarrollo o actualización de softwares específicos para su instalación. Atendiendo a los acuerdos con su proveedor pagará por uso solo mientras lo necesite o, incluso, podrá compartir la mejora en la eficiencia de los costes de mantenimiento obteniendo acuerdos mucho más ventajosos.

Con la nube es mucho más fácil guardar datos o compartirlos con otras aplicaciones, realizar integraciones. La gran ventaja de estos sistemas será el análisis de los datos agregados que permitirán anticipar acciones para mantener la continuidad del servicio, mejorar la productividad o las prestaciones de los productos. Servicios a la medida del usuario según este sea el mantenedor, el propietario o los servicios de emergencia.

Se pueden establecer muchos niveles de implementación y es preciso que usuarios o mantenedores dispongan de un acceso fácil a los datos para la gestión de su labor. Al mismo tiempo, es imprescindible mantener la seguridad de los datos mediante procedimientos de autenticación y encriptación, especialmente si existe una comunicación bidireccional entre el cliente y la nube o la nube y el destinatario.

En un futuro próximo será habitual conectar nuestros dispositivos (teléfono móvil, tablet, reloj inteligente…) al sistema de autoprotección del edificio para que nos muestre cuál sería la mejor vía de evacuación acorde al contexto de la emergencia. Esto proveerá también un mayor nivel de seguridad y accesibilidad a personas con discapacidades auditivas o visuales.

El despliegue de normas y regulaciones en torno a la detección de incendios es amplio. Las bases para la transformación hacia las tecnologías de la información para PCI ya no son una tarea pendiente. El impacto del desarrollo de las plataformas y tecnologías de movilidad es inevitable, más aún con la llegada de estándares de comunicaciones como el 5G, capaces de proporcionar enormes tasas de intercambio de datos.