Protección pasiva y su mantenimiento

PLASFOC nos comenta la importancia del mantenimiento de los sistemas de protección pasiva.

Dentro de la protección contra incendios hay establecidos dos grandes bloques, por un lado la protección pasiva y por otra la protección activa.

A grandes rasgos, la protección pasiva comprende todos los materiales sistemas y técnicas, diseñados para prevenir la aparición de un incendio, impedir o retrasar la propagación y facilitar la extinción. Debido a su importancia hay que extremar la seguridad en el ámbito preventivo y garantizar el correcto estado y uso de todas las protecciones.

A nivel normativo hay que recordar que es responsabilidad del usuario hacer el mantenimiento correcto, por eso debemos identificar cuál es este mantenimiento, de qué elementos se debe hacer y que hay que hacer una vez finalizada la actuación.

 

En industria, el RSCIEI RD 2267/2004, en el artículo 7 nos informa de la periodicidad con la cual tenemos que hacer las inspecciones generales. Debemos tener en cuenta que los elementos con un uso alto o los indicados por el fabricante se deben hacer según estas indicaciones, habitualmente semestrales o anuales.

Por otra parte, no sirve de nada tener una buena implantación de los sistemas y ejecutar las protecciones pasivas solicitadas en el proyecto de forma correcta, si después no se hace un buen mantenimiento.

Desde el Clúster de Seguridad contra Incendios en el Grupo de Pasiva se está trabajando en la elaboración de una guía específica de mantenimiento, para abordar extensamente todos los sistemas. Esta nueva guía permitirá hacer un mantenimiento básico o avanzado de una forma exhaustiva, está previsto que pueda ver la luz a finales de año.

Como en todas las guías elaboradas desde el Clúster están colaborando: fabricantes, instaladores, entidades y laboratorios, con el fin de dar una visión global de las necesidades, documentarlas y establecer para cada sistema los puntos a seguir.

La estructura de esta guía igual que la anterior «Guía de las Buenas Prácticas» sigue los bloques de sistemas de la Instrucción Técnica SP 136.

Cada sistema está documentado siguiendo los siguientes puntos:

  • Instrucciones del fabricante más importantes del sector con las indicaciones técnicas de cada sistema.
  • Guías publicadas de cada sistema, especialmente a tener en cuenta Guías según Norma UNE, 48287 pinturas, 23740-1 puertas, 23740-2 cortinas y Guías internacionales como ASFP
      • Como ejemplo, dentro de la guía ASFP para sellados, se indica que hay que hacer inspecciones periódicas dentro del plan de mantenimiento normal del edificio. Cualquier sistema dañado debe ser sustituido según indique el fabricante original, también recomienda la inspección de la compartimentación de la ruta de evacuación, con una periodicidad anual y conforme a las guías de evaluación de riesgos o planes de autoprotección. Esta guía nos da la pauta de cómo hacerlo, «La inspección normalmente será visual y puede incluir el uso de la fotografía o de otros sistemas para demostrar su cumplimiento. Los espesores críticos y otras dimensiones se deben registrar y comprobar según la especificación. Las desviaciones se deben registrar y volver a verificar después de los trabajos de reparación». También facilitar el Check list de los puntos a inspeccionar.
      • La Guía UNE 48287 para pinturas intumescentes, en el apartado del mantenimiento, nos indica que el mantenimiento será el mismo que el de cualquier sistema de pintura, hace referencia al concepto de vida útil y periodo hasta el primer mantenimiento, muy ligado a lo que nos dice la Guía ETAG 018-02, sobre el ambiente de exposición o durabilidad, por defecto de 10 años.
      • La Guía 23740-1, para puertas está basada en 3 documentos, el manual de uso, manual de instalación y libro de mantenimiento. Este último establece: las frecuencias, las instrucciones de cómo hacerlo, herramientas necesarias, clasificación de los mantenimientos y las operaciones a realizar en cada mantenimiento. Nos introduce al mantenimiento básico y al avanzado detallando que hay que hacer, cómo y quién.
  • Instaladores, aplicadores mantenedores y usuarios. Como realizar de forma correcta el mantenimiento abordando los inconvenientes más habituales y cómo resolverlos
La necesidad de esta guía de mantenimiento queda patente en el momento que nos cuestionamos si hay que hacer mantenimiento o no. Puede ser debido a que los sistemas de protección pasiva quedan inherentes dentro del proceso constructivo, no se asocia a la necesidad de revisión y mantenimiento.

A esta situación hay que darle una vuelta, y dar a conocer los comportamientos que NO se deben hacer y la necesidad de cambio en este sentido. A veces sorprende como una acción sencilla como hacer un mantenimiento básico en Protección Pasiva, con un pequeño coste económico, nos puede aportar una situación segura y ventajosa frente a las personas y los bienes que protegemos.

Hay unos aspectos en los que es tan evidente que hay que hacer un correcto mantenimiento, que parece inaudito que no se hagan. Ejemplos como estos, pero no los únicos:

    • Sellados de instalaciones que una vez hechos, y aunque viendo que están totalmente tapados por materiales especiales, se agujerean o rompen totalmente sin la reparación posterior.
    • Cables con cubiertas propagadores, que en caso de incendio, actúan como mechas de propagación por toda la instalación en pocos minutos.
    • Puertas con cuñas para mantenerlas abiertas o que no cierran bien, debido a un golpe no reparado.
    • Tabiques y techos delimitadores de sectores que una vez hechos se agujerean para colocar alguna instalación de luces, altavoces, etc, sin tener en cuenta que es un techo continuo, incluso un circuito de evacuación.

La lista es larga y en muchos casos bastante sencilla de acortar.

En las manos de todos los que trabajamos en este sector está el poder de eliminar la creencia de que la protección pasiva no requiere mantenimiento. Hacer divulgación es una necesidad.